Así como en el siglo XIX con la primera revolución
industrial, en que el vapor jugó un papel preponderante para el desarrollo
tecnológico de las producciones en masa, podemos decir que actualmente la
esencia se mantiene gracias a artefactos como los generadores de vapor.
Estos generadores a vapor convierten la energía
química en energía térmica, y son usadas la mayor cantidad de las veces en
turbinas de vapor, de modo que produce así precisamente el vapor.
Otras máquinas especializadas con distintas
funciones a cumplir, como la esterilizadora autoclave a vapor, equipos que emplean
vapor de agua saturado. Artículos cuya demanda han aumentado.
Ya
sea en fábricas en general, o centros de producción que mantengan relación con
la industria textil, el vapor mantiene una importancia en la fabricación
industrial, y en los aspectos relacionados a limpieza y saneamiento.
