El castellano tiene un montón de refranes y chascarrillos
a cual más delicioso. Uno de ellos es el juego de palabras, en el que usamos un
verbo o un nombre y nosotros, en la respuesta, le damos otro significado. Por ejemplo, si un amigo un día
nos dice vendo coche para desguace (porque haya tenido
un accidente), nosotros podemos vacilarle y decirle: ¿y para qué quiero yo un
coche vendado?
Sí, el chiste no es muy bueno, pero ilustra una cuestión
que queremos poner de manifiesto: hoy en día es enormemente posible quitarse de
encima un problema mecánico gracias a los desguaces. Una avería, una rotura de
las incurables, todo ello puede pasar por
el tamiz del desguace, donde
lograremos un poco de consuelo para nuestro vehículo.
¿Es de verdad tan alta la tasación del desguace como
para que tengamos que acudir a él de una manera rápida? Pues la verdad es que
depende de la antigüedad de nuestro automóvil, pero como norma general suele
ser una cantidad bastante suculenta e interesante. Así que estaría bien que lo
tuviéramos en cuenta para que las cosas nos salieran de manera correcta y
pertinente, que luego nos despistamos y no sabemos cómo articular las cosas.
Una tasación en el desguace es una tasación que nos alegra el día, porque
incide de lleno en algo que hemos de hacer cuando tenemos una rotura, que es
recuperarnos cuanto antes. Y por tanto poder volver a subirnos a un coche en
cuanto tengamos ocasión.
Los expertos en emociones nos dicen que para superar
un accidente lo más importante es montarnos en un nuevo automóvil, a poder ser
distinto del que teníamos, en cuanto nos sea posible. Así que haríamos bien en
confiar en un sitio de calidad cuando hemos de recibir una tasación que puede
permitirnos dar una entrada de un utilitario nuevo. Al fin y a la postre con un
poco de pasta podemos volver a poner en marcha el montarnos en un vehículo y
movernos de un sitio a otro.
Lo que nos lleva a admitir que si la empresa que va a
retirar nuestro coche es de garantías, es legal y cumple con todos los
procesos, seguramente la tasación que nos ofrezca merecerá la pena. Hemos de
admitir que cuando esto sucede, y es algo que ocurre cada vez con más presencia
en plena crisis, estamos actuando de una manera inteligente. No en vano con ese
amasijo de hierros que tal vez tengamos en la puerta de nuestra casa poco
podemos hacer.
Así que si alguien te dice que vende su coche
siniestrado no le hagas el juego de palabras y escúchalo atentamente, puede que
sus consejos te sean de interés si un
día tú te encuentras en la misma situación, ¿no crees?

No hay comentarios:
Publicar un comentario